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Declaración de la Junta Pastoral del
MEDH (Asamblea General 2005) 16/05/05
DECLARACIÓN DE LA JUNTA PASTORAL DEL
MOVIMIENTO ECUMÉNICO POR LOS DERECHOS HUMANOS
en ocasión de su Asamblea General del año 2005
“Dice Jesús:
Si ustedes siguen mi vida y mis palabras
Dios les dará un defensor que estará siempre con ustedes:
El Espíritu de la Verdad, que los gobernantes de este tiempo rechazan
porque no lo comprenden ni lo aceptan.
Ustedes, en cambio lo conocen, porque él vive en ustedes.
Tengan paz verdadera, no como la de los poderosos del mundo,
por eso: ¡Que no haya en ustedes ni angustias ni miedo!”
Juan 14:15-17, 27
Nos hemos encontrado en la Asamblea anual del MEDH delegad@s de las diócesis católicas e iglesias evangélicas así como de la Asociación Cristiana de Jóvenes, que conformamos nuestro movimiento.
Provenientes de las diversas regiones de la Argentina nos reunimos a compartir nuestras experiencias y reflexionar a fin de coordinar las acciones pertinentes frente a la grave realidad de miseria, marginación, sometimiento y degradación que está sufriendo hoy el pueblo de nuestra patria.
De las situaciones de flagrante injusticia e incalificable desprecio hacia las y los pobres que se están sucediendo a lo largo y ancho de nuestro país nos sentimos obligad@s a denunciar aquellas, por las cuáles son directa- o indirectamente responsables los diversos poderes del Estado Argentino, que están violando la Constitución Nacional así como los pactos y tratados internacionales referidos a la defensa y vigencia plena de los Derechos Humanos, que integran dicha Constitución.
Nos referimos a la impunidad generalizada y naturalizada de que gozan l@s que siguen haciendo vergonzosa ostentación de su poder injusto en nuestra patria.
Sabemos perfectamente, que algunos de los hechos a que nos referimos no son nuevos ni se originaron en el presente gobierno. Justamente porque hace años que son de conocimiento público y evidente carácter delictivo debieran haberse sancionado ejemplarmente y revertidos efectivamente, cosas que no ocurrieron, a pesar de que la presente gestión tuvo tiempo suficiente para poder dar muestras de su voluntad de acabar -en la realidad y no en sus declamaciones mediáticas- con las injusticias, la corrupción e impunidad que se suceden sin pausa en nuestra patria desde marzo del 1976 a la fecha. En cambio vemos azorados cómo en los últimos meses se han profundizado los ocultamientos-blanqueos-absoluciones-legalizaciones- de delitos y delincuentes paradigmáticos a la vez que se sumaron nuevos hechos aberrantes de impunidad institucional-estatal de niveles y características difíciles de superar e imposibles de soportar.
Nos permitimos mencionar -a título ilustrativo y sin pretensión de ser exhaustivos- algunos de estos hechos sintomáticos de la relidad en que vivimos y que sufren ante todo l@s más pobres, tomando habida cuenta de que las diversas modalidades delictivas naturalizadas en nuestro país son constantes que se extienden y repiten a nivel municipal, provincial y nacional:
- El encubrimiento múltiple que sigue protegiendo a la enorme mayoría de los efectivos militares y policiales que entre 1976 y 1983 ejecutaron en persona la masacre que diezmó a nuestro pueblo;
- el aún más poderoso pacto de impunidad que ampara a sus cómplices civiles: gerentes de empresas nacionales e internacionales, de bancos y sociedades empresariales, dirigentes de cámaras de comercio, agrarias y ganaderas, sindicatos y partidos políticos, profesionales de la salud, la justicia, la comunicación, la cultura, la educación y las ciencias en general; nuestra sociedad sigue viciada y enferma por el manto de ocultamiento que blanquea y recicla a los impulsores y legitimadores de aquél genocidio programado para destruir la organización y participación popular e imponer el criminal sistema económico-social actual.
- Un aspecto puntual de este manto de ocultamiento nos preocupa, indigna y repugna de modo especial: Es inconcebible e inexcusable, que las iglesias cristianas de la Argentina no hayamos sido hasta ahora estrictamente transparentas y sinceras respecto a nuestras propias acciones y omisiones durante la dictadura, máxime cuando tantas mujeres y hombres de las mismas han dado su vida por ser fieles a nuestro pueblo y a su fe. Repudia a la conciencia más elemental experimentar cómo -de un modo u otro en todas las iglesias- aún no se ha hecho justicia con el debido respeto, agradecimiento y recogimiento a la memoria de nuestr@s mártires, sobre las y los cuáles, en cambio, suele pesar aún la sospecha aberrante de que "algo habrán hecho" para merecer la persecución, la tortura y la muerte.
Nos alegra enormemente que se haya declarado la nulidad e inconstitucionalidad de las leyes de punto final y obediencia debida –lo cuál es innegablemente fruto de la lucha inclaudicable de los organismos de DDHH de la Argentina-. Pero al mismo tiempo ello nos lleva a preguntarnos :
- ¿cómo es posible que los poderes del Estado Argentino no hagan nada para derogar las igualmente viciadas y criminales leyes de privatización y revertir el corrupto proceso mediante el cuál se las efectivizó (destruyendo nuestra estructura familiar y social, degradando la identidad y enajenando la soberanía de nuestro pueblo -pensamos ante todo en las AFJP-)? ¿Cómo se permite que nos sigan extorsionando las empresas privatizadas, sus casas matrices y países de origen? ¿Cómo es posible admitir un aumento tan injustificado como incontrolable de sus tarifas, luego que expoliaran impunemente a nuestro pueblo?
- ¿cómo es posible que el parlamento haya derogado por presión del Fondo Monetario Internacional la ley que penaba la "subversión económica", consciente de que esta ley permitiría juzgar y castigar a los responsables del crecimiento ilimitado de la fraudulenta y nula "deuda externa"?;
- ¿cómo es posible que la justicia deje libres y en actividad los responsables máximos de la deuda ( la "mayor estafa contra el pueblo argentino", sinónimo de corrupción, impunidad y traición a la Nación y al pueblo mismo): Martínez de Hoz, Alemann, Cavallo, Menem, Pou, De la Rúa, los directivos de los bancos extranjeros tenedores de los títulos de la deuda corrupta y corruptora, los funcionarios del FMI etc?
- ¿cómo es posible que sigan libres y en actividad funcionarios nacionales, provinciales y municipales que entregaron y siguen enajenando impunemente el patrimonio más importante de nuestro pueblo -millones de hectáreas de territorio argentino con invalorables reservas y recursos naturales imprescindibles e irrenovables: selvas y lagos, parques nacionales y tierras cultivadas, glaciares y ríos, montañas y costas, agua dulce y combustibles, riquezas mineras y áreas turísticas- a individuos y empresas extranjeras, con el único objetivo de serles serviciales para participar de sus infames ganancias? ¿Nuestros gobernantes actuales “nacionales y populares” no piensan hacer nada al respecto?
- ¿cómo es posible que sigan libres y en actividad –porque son parte del poder mafioso- los responsables de quiebras fraudulentas de bancos, fugas de divisas, contrabando de oro, drogas y armas, negociados multimillonarios que comprometen el control de las aduanas y con ello la soberanía de nuestro país?
- ¿cómo es posible que estén libres María Julia Alsogaray (a pesar de la gravedad de las múltiples causas penales que pesan sobre ella), o Fernando de la Rúa y sus ministros de trabajo, del interior, de justicia así como Fernando de Santibáñez, cuando nadie duda que se sobornó a los senadores con dineros de la SIDE para que aprueben la infame reforme laboral? ¿A este gobierno le interesan realmente las leyes secretas referidas al uso de los dineros reservados de la SIDE y su poder clandestino?
- cómo es posible que en lugar de crear lugares de trabajo genuinos y dignos, los políticos de nuestro país fomenten –en muchas de nuestras provincias y lugares turísticos- la instalación de casinos y casas de juego, sabiendo que son recursos para el lavado de dinero sucio y bocas de expendio de droga?
- ¿cómo es posible que se siga ocultando la verdad y preservando la impunidad de los actores directos, instigadores políticos y encubridores de los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel, a Fabricaciones Militares de Río Tercero; los responsables de las inundaciones de Santa Fé, las masacres de Budge, Wilde, Jacarandá, Ramallo, el 20 de diciembre de 2001, el penal de Coronda; los dos triples crímenes de Cipoletti –en torno a los cuales fueron asesinados en total 12 personas-, el crimen de la dársena, el del comisario Gutiérrez, el suicidio del brigadier Etchegoyen, los asesinatos o desapariciones de Agustín Ramírez, la Dra. Giubileo, María Soledad Morales, José Luis Cabezas, Miguel Bru, Mario Bonino, Walter Bulacio, Leticia Bellstedt, Freddy Pazos, Maxi García, Segundo Cazanave, Nair Mostafá, Sebastián Bordón, Mariano Wittis, Darío Riquelme, Edgardo Godoy, Daniel Ayala, Graciela Mendoza, la pareja Mabellini-Laguna, Alejandro Levickas, Poly Armentano, Teresa Rodríguez, Aníbal Verón, Florencia Ramírez, Mario Perel, Mariana Acosta, Sergio Ávalos, Carlos López, Marcos Schenone, Gastón “El Monito” Galván, Miguel “Piti” Burgos, José “Nuni” Ríos, Gustavo “Guchi” Luna, Víctor Balza, Víctor “Frente” Vital, Ezequiel Demonty, Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, los cuatro chicos quemados en la Comisaría I. de Quilmes y los 193 en Cromañón más tantos otros, siempre hijos de los pobres, que son asesinados cada día en nuestros barrios por la violencia de los poderosos?
- ¿cómo es posible que tantas menores puedan ser secuestradas para ser esclavizadas en prostíbulos clandestinos y bebés ser traficados en nuestras provincias limítrofes? ¿quién hace algo para evitarlo?
- ¿Pretenden hacernos creer realmente, que ningún integrante de los poderes del estado (incluyendo la SIDE) conoce –si quieren conocerlo- quiénes son los grandes traficantes de droga y menores?
A todo esto debemos agregar el hecho incalificable que las diversas alternativa de autoorganización real que ha intentado crear nuestro pueblo durante los últimos años en defensa de su dignidad y protagonismo social auténtico han sido sistemáticamente fragmentadas, cooptadas y corrompidas por las facciones clientelares en pugna del poder dominante, que hoy se instrumenta a través del Movimiento Justicialista. Así hemos visto como se distorcionó y destruyó programadamente el trueque, el movimiento de trabajadores desocupados, los microemprendimientos autogestionados, fábricas y empresas recuperadas, de modo que p.ej. en la Provincia de Buenos Aires las enfrentadas falanges justicialistas mantiene hoy sus propios grupos piqueteros, que utilizan como instrumentos de presión partidista para dirimir su interna.
Aquellos grupos, que no se someten a esta lógica clientelar, son nuevamente amenazados y perseguidos, ya sea directamente por funcionarios de los diversos niveles de gobierno o por medios de comunicación que cada vez son más indulgentes y funcionales a un gobierno, que parece haberlos comprado a con su masiva publicidad oficial. La misma política de estado se está llevando adelante contra las organizaciones estudiantiles y sindicales: La legítima protesta de los alumnos, estudiantes, docentes, trabajadores de la salud etc. es sistemáticamente demonizada desde el estado así como desde los medios que le sirven.
Es lógico entonces, que este gobierno haga todo lo posible por desconocer la legitimidad de la CTA.
Debemos decir, resumiendo, que la política de estado que en sus diversos niveles hoy se está haciendo en la Argentina parece ser ni más ni menos que una única, múltiple y gran interna, a cuyos participantes no les interesa ni el bienestar ni el futuro del pueblo, ya que están orientados y ocupados en mantener y acrecentar los privilegios y el poder de su propia facción partidaria. Vemos también, que en la Unión Cívica Radical, aún con el poco poder real que le resta, el comportamiento es exactamente el mismo.
En este punto quermos aclarar un aspecto, que como iglesias ecuménicas consideramos fundamental:
Si -dolorosamente- describimos del modo que lo hacemos la realidad de nuestra patria -porque vemos que nuestro pueblo pobre es el que la está sufriendo- ello de ninguna manera implica, que pretendamos imponer al estado y a la sociedad nuestra propia concepción religiosa, doctrina política, social o moral:
No queremos para nuestro país ningún tipo de estado confesional y nos oponemos a que las instituciones religiosas pretendan ostentar poder o manejar el estado, ya que en una sociedad plural, libre, democrática y respetuosa de los derechos humanos el gobierno corresponde a la responsabilidad y creatividad del pueblo todo y sus legítimos representantes. No queremos ningún tipo de estado confesional - sí un estado que respete y promueva la justicia para los oprimidos, la solidaridad con l@s pobres y la participación de l@s hoy marginad@s, o sea: que cada una y cada uno de las y los que hoy son responsables por el rumbo de este país defienda y reconstruya la soberanía inalienable de nuestro pueblo y la dignidad creacional de l@s niñ@s, ancian@s, hombres y mujeres que hoy viven, sufren y luchan en nuestro suelo.
Por todo ello como Movimiento Ecuménico comprometido desde hace casi 30 años sinceramente y sin propios intereses mezquinos ni partidarios con los derechos, la dignidad, creeatividad y participación de los niños, las mujeres y los hombres más pobres de nuestro pueblo decimos:
- De ninguna manera podemos entender ni compartimos la visión de que los organismos de derechos humanos debamos apoyar al presente gobierno -sea a nivel nacional, provincial o municipal- simplemente porque algunos de sus miembros manejen terminologías o formas supuestamente progresistas o porque participen de él personas con l@s cuales hemos compartido alguna vez nuestro camino: Estamos firmemente convencid@s, que la defensa de la dignidad y los derechos del pueblo van muchísimo más lejos y están muy por encima de las estructuras y los intereses de construcción política partidista;
- Es inaceptable que no se pueda criticar a este gobierno "porque con ello se debilita el campo progresista y de los derechos humanos": No vemos que este gobierno haya optado por los pobres ni esté pensando prioritariamente en ponerse a su servicio haciendo cumplir sus derechos y defendiendo su dignidad;
sí vemos, que busca crear un "capitalismo de rostro menos criminal", lo que significa tratar de asegurar un "capitalismo sustentable", a salvo de sus crisis sistémicas cíclicas como las de diciembre del 2001.
No vemos que esté enfrentando como nuestro pueblo y su soberanía lo merecen y exigen al gobierno genocida de Bush, Condolezza Rice, Rumsfeld y sus instrumentos, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Vemos sí, como dilata y diluye la participación argentina a la conformación de un frente de resistencia clara, firme y efectiva de los pueblos latinoamericanos al imperio de la barbarie y la violencia.
- No creemos que la posibilidad de una verdadera alternativa social y política pase en este momento fundamentalmente por las próximas elecciones y el esfuerzo que significa participar de las mismas. Creemos en cambio, que es un tiempo de resistencia a la manipulación político-social en curso y de repudio al clientelismo y la degradación; tiempo y oportunidad de construcción creativa compartida desde y con las y los más pobres de una alternativa de vida verdaderamente humana, solidaria y autogestiva.
- Llamamos por ello a todas las personas de buena voluntad y a sus respectivas organizaciones, y ante todo a las mujeres y hombres de nuestras iglesias así como a las comunidades de las mismas, a no dejar que nos engañen los medios de comunicación de este capitalismo globalizado y criminal que pretende encandilarnos y dominarnos con sus espejitos de colores sin sustento en la realidad: Ciertamente para las víctimas de este sistema no hay motivos de euforia por el promocionado y pretendido crecimiento de la economía (¿de quién y para quién habría de ser?) pero menos aún de desesperación por el sufrimiento de nuestro pueblo, ya que la dignidad, la fuerza y la esperanza del mismo no fueron doblegadas, y sin ninguna duda en su seno ya está forjándose y naciendo la patria futura que merece y que él mismo -sin necesidad de sometimiento ni clientelismo alguno- construirá.
- Invitamos con urgencia a cada una de las comunidades de las iglesias que formamos el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos a ofrecernos como espacio de encuentro, contención y autoconstrucción compartida de las y los pobres de nuestro pueblo, a fin de que puedan fortalecerse eficazmente para resistir a la degradación que este sistema intenta imponernos, transitando juntas y juntos los caminos de verdad, solidaridad y comunidad, que sin duda confluirán en el surgimiento de una patria libre, justa y soberana.
"No pongamos la confianza en los poderosos de hoy, porque no son ellos los que nos salvarán.
Cuando caen se acaban todos sus planes y sus fabulosos proyectos.
Dichosos aquellos, que confían en el Señor y ponen su esperanza en Dios;
Porque Él jamás cambia su lealtad ni traiciona a su pueblo;
Él hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos;
Dios rompe las cadenas de los prisioneros y abre los ojos de los ciegos;
Endereza y pone de pie a los encorvados bajo el yugo opresor,
Protege a los refugiados, defiende a las viudas y los huérfanos.
Dios apoya a los justos pero destruye las maquinaciones de los malvados.
El Reino de Dios, el único Señor, perdura por siempre."
- Del Salmo 146 -
Buenos Aires, 16 de mayo de 2005
En nombre del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos
Copresidentes:
Obispo Marcelo Melani - Diócesis Católica de Neuquén
Obispo Federico Pagura - Iglesia Evangélica Metodista
Pastor Rodolfo R. Reinich - Iglesia Evangélica del Río de la Plata
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