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Declaración Junta Pastoral Nacional del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos
Enterándose Herodes del nacimiento del niño se sobresaltó y comenzó a perseguirlo;
al ver que no podía encontrarlo se enfureció terriblemente
y ordenó matar a todos los chicos de la ciudad y alrededores.
Mateo 2: 3, 16
Estamos acostumbrados a retratos fantasiosos y exóticos del rey Herodes, inverosímiles reproducciones gráficas o teatralizaciones con libretos poco convincentes, que tienen una cosa en común:
Transforman la masacre sistemática de aquellos niños inocentes en un cuento intrascendente e irreal.
Seguramente sería otra nuestra reacción a este relato si comenzáramos por reconocer y dar cuenta con sinceridad, que también en nuestra propia historia los Herodes vivieron y actuaron; más aún: viven y actúan también hoy con la misma sistemática genocida cruel e implacable que registra el Evangelio.
Algunos textos lo ilustran con claridad:
"Llegan a Buenos Aires los indios prisioneros con sus familias. La desesperación, el llanto no cesa. Se les quita a las madres sus hijos para en su presencia regalarlos, a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias.
En aquel marco humano unos se tapan la cara, otros miran resignadamente al suelo, la madre aprieta contra el seno al hijo de sus entrañas, el padre se cruza por delante para defender a su familia de los avances de la civilización".
El Nacional sobre la “Conquista del Desierto” - Cita de Osvaldo Bayer
“El declarante pudo comprobar la permanencia de mujeres embarazadas atadas de pies y manos a las camas y con suero permanente para acelerar el proceso de parto custodiadas por personal de Gendarmeria Nacional. Cuando llegaba el momento del trabajo de parto, las prisioneras eran transportadas por la noche, al servicio de Ginecología y Obstetricia. Una vez nacido el hijo, las prisioneras eran separadas del niño e inmediatamente desaparecían. En cuanto a los niños, permanecían en el servicio de nursery (para ser entregados a personas desconocidas).
Las prisioneras embarazadas siempre tenían los ojos vendados y después del parto eran llevadas a (los aviones de) los hangares de Campo de Mayo”.
Nunca Más págs. 308-309 sobre la maternidad clandestina de Campo de Mayo
Pero sabemos, que los Herodes y su sistema criminal sigue vigente en nuestro país. Lo demuestra que:
El 60 % de niñ@s y adolescentes de la Argentina viven en condiciones de pobreza;
En el conurbano bonaerense y las ciudades pequeñas llegan casi al 67 %;
A nivel nacional el 25 % de niñ@s y adolescentes pasan hambre;
En Buenos Aires el 10 % de familias más ricas ganan 50 veces más que las pobres;
Últimos datos del INDEC
Vemos a diario, lo que estos datos significan:
- Que las familias pobres deben emplear casi la totalidad de sus ingresos para la alimentación;
- Que solo logran acceder a “alimentos chatarra”, ricos en grasas pero carentes de vitaminas y minerales
imprescindibles para un saludable crecimiento físico y pleno desarrollo intelectual de l@s niñ@s;
- Que como consecuencia de ello hoy en la Argentina existe una altísima cantidad de chic@s a la vez
obesos y desnutridos, con serias carencias físicas e intelectuales.
Mientras tanto a lo largo del año 2004 poderosísimos grupos económico-políticos impusieron mediante el monopolio de los medios de comunicación que ejercen la “Ideología de la Seguridad Ciudadana” elaborada y promovida, como su predecesora, la “Ideología de la Seguridad Nacional”, en los EEUU:
“Esos menores son los que están matando a nuestros hijos. Que cumplan las penas como tienen los mayores. Hay padres degenerados que hacen delinquir a esos chicos y se hacen asesinos. Por eso pedimos bajar la edad de imputabilidad. No sé por qué los organismos de derechos humanos lo toman como si fuera un drama. Hay que entender que esos chicos son los que asesinan a nuestros hijos, a los ciudadanos. Entonces hay que separarlos de la sociedad. ¿Adónde quedan los derechos de los ciudadanos, cuando solo se defienden los derechos de los delincuentes?"
Juan Carlos Blumberg
Tenemos a la vista los resultados de esta “Ideología de la Seguridad Ciudadana”: Lo que esta ideología legitima y naturaliza se convierte en realidad a diario en las barriadas pobres. Por ejemplo en Quilmes:
“La mayor parte de estos pibes (4 de ellos muertos) estaban esperando ser trasladados a lugares adecuados para menores y seguían ahí”, denunció Rodolfo Yanzón. El incendio se produjo en la noche del miércoles en una celda de la comisaría 1ª de Quilmes donde había diez menores.
Otros siete adolescentes estaban alojados en un calabozo lindero. Los menores hicieron relatos coincidentes y escalofriantes de esa jornada: afirmaron que fueron golpeados ferozmente antes del incendio y también después. Incluso, dijeron que recibieron azotes con un palo de goma aquellos, que tenían la carne viva por las quemaduras sufridas minutos antes.
También señalaron que no les abrieron la puerta de la celda rápidamente.
Del expediente judicial surge que el fuego no fue consecuencia de un motín. “Hay muchos puntos oscuros: tanto los policías como los menores describen que hubo llamas que llegaban hasta el techo. La quema de un colchón provoca humo tóxico pero no llamas tan grandes. Da la sensación de que se tiró combustible”, señaló el abogado Yanzón. Un especialista en defensa civil confirmó que un colchón encendido no causa llamaradas de magnitud”.
Página 12
Pero los Herodes no se contentan con matar a nuestras chicas y chicos mediante la falta de perspectivas, la desnutrición, la destrucción de la salud pública y la violencia institucionalizada. En los últimos meses su demoníaco poder económico-social-político-jurídico ha demostrado su perversión al imponer sistemática- y puntualmente en los barrios populares mejor organizados y más luchadores una nueva arma de destrucción masiva, dirigida ante todo a exterminar en el más corto plazo a l@s niñ@s.
“En las zonas más humildes del conurbano bonaerense en los últimos tiempos tiempos se impuso una droga que se conoce como “Paco” y es elaborada con los desechos de la pasta base.
Según los análisis, la sustancia contiene: cocaína, un analgésico, un plaguicida y conservantes.
Y además, hay un 60% restante que según el licenciado en Química Hernán Guerrero: “Puede ser cuanquier cosa... vidrio molido y algunas otras cosas que hayan usado”.
Norma Vallejos, doctora en medicina y especialista en toxicología, afirma que el consumo de Paco ocasiona la “involución del sistema nervioso central y daños neurológicos irreversibles”.
Punto Doc. – Mayo del 2004
Pareciera no quedar duda, que el “Paco” no es simplemente una sustancia adictiva más. Su precio ínfimo (1 $), el hecho obvio que no es un negocio para los revendedores matar a corto plazo a sus clientes y su distribución geográficamente premeditada hace pensar que es en realidad un instrumento perverso ideado y utilizado por los grupos más poderosos de nuestro país para erradicar el factor principal de inestabilidad e “inseguridad” que presenta el capitalismo en la actualidad: La propia existencia de las chicas y los chicos de nuestro pueblo, que se resisten –de mejor o peor manera- a ser genocidados.
Tomar conciencia de esta realidad tan innegable como terrible al tiempo que celebramos el profundo misterio que Dios es –hoy como ayer- reconocible solamente en el rostro de nuestras hermanas y hermanos criminalizados y perseguidos; y que también hoy como ayer la esperanza y promesa de un nuevo tiempo de justicia, solidaridad y fraternidad está renaciendo desde el rostro de cada una y cada uno de las chicas y chicos más pobres y marginados de nuestro pueblo no puede más que desafiarnos personalmente y como iglesias a ser muchísimo más coherentes y solidarios con ellos que hasta ahora a la vez que exigir y aportar a un proceso de conversión y transformación radical de nuestra sociedad.
Y esto tanto más cuanto vemos, que la aparente victoria de los Herodes pasados y presentes no lo es tal:
Porque es por demás sugestivo, que en todos los tiempos, y también hoy, los Faraones y Césares, Reyes y Duces, Generales y Almirantes, Gobernadores y Ministros, Comisarios e Intendentes sufrieron y sufren la obsesión de sus premoniciones y pesadillas; el palpable y justificado temor de saber que -a pesar de todo su poder genocida- no podrán evitar que en los hijos e hijas de las y los pobres se hagan realidad las promisorias palabras de Dios al profeta Joel:
"En esos días, dice Dios, derramaré mi Espíritu sobre mi pueblo.
Y sus hijos e hijas tendrán sueños y l@s jóvenes visiones"
Joel 3:1
¿Perseguirán nuestros Herodes vernáculos a l@s hij@s de nuestro pueblo, porque de algún modo misterioso registran en ell@s también hoy la presencia y el eco de aquél otro niño perseguido?:
"Felices ustedes, hijas e hijos de los pobres, porque de ustedes será el Reino de Dios;
Felices ustedes, chicas y chicos con hambre, porque serán saciad@s;
Felices ustedes, niñ@s que lloran, porque reirán;
Felices ustedes, que tienen hambre y sed de justicia, porque la recibirán en plenitud;
Felices ustedes, chicas y chicos de corazón limpio, porque ustedes contemplan a Dios;
Felices ustedes, niñ@s, perseveren en su esperanza, porque heredarán la tierra;
Felices, hijas e hijos de nuestro pueblo, cuando los odien, los marginen, insulten y persigan, porque finalmente el premio será de ustedes: Del mismo modo trataron a los profetas siempre".
La experiencia y conciencia del sufrimiento, pero también de la resistencia, lucha y esperanza de nuestro pueblo nos comprometen y motivan también a nosotr@s a convertirnos en sujetos y actores ya no de una mera dramatización navideña sino del futuro y del destino de las más débiles, los marginados y pequeños de nuestros hermanos y hermanas, para quienes Dios quiere también hoy vida en dignidad y en plenitud.
Con profunda emoción y sincero agradecimiento experimentamos como vuelve a hacerse realidad también en nuestra historia lo que se vivió en aquella Navidad:
- Frente al poder asesino pretendidamente total del nuevo César global y su “paz imperial preventiva”;
- Cercados por los Herodes, sus medios de desinformación, funcionarios ejecutores, huestes represivas;
- Aún experimentando dolorosamente la fragmentación y confusión del propio pueblo
José, el carpintero de obra desocupado -migrante contra su voluntad por la arbitraria orden militarista del Emperador- y María, la joven embarazada, están en camino también hoy con la esperanza, la confianza y la porfía puestas en que una nueva vida y un nuevo mundo ya se están gestando, y que nacerán desde dentro de los cuerpos y corazones de cada una y uno de las hijas y los hijos pobres de nuestro pueblo.
Es tiempo de tomar plena conciencia y llevar a la realidad, que el canto de esa joven madre en camino no es un simple elemento litúrgico sino algo muy diferente: Es proyecto y anticipación de un mundo nuevo
–radicalmente distinto al actual- en el cuál Dios nos convoca a poner toda nuestra esperanza y hacia el cuál nos urge a ponernos en camino, sabiendo que seremos bendecidos cuando por esta decisión y sus consecuencias nos convirtamos definitivamente en hermanas y hermanos de sufrimiento y destino, luchas y promesas de quienes, hoy como ayer, son perseguidos por el poder der Herodes.
Que nuestra existencia se haga canto de vida en dignidad y futuro de plenitud junto al de todas las adolescentes de nuestro pueblo, en las cuales ya está naciendo un mundo nuevo :
Desde lo más profundo de mi alma canto a Dios y mi espíritu se alegra en Él, nuestro Liberador,
Porque Él vió mi pobreza y humildad.
Por generaciones me llamarán “bendecida”, porque su poder se hace presente en mi:
¡Su misericordia y amor estará por generaciones con los que en Él confían!
Con su fuerza dispersará a los soberbios y engreídos,
derribará a los poderosos y violentos de sus tronos y levantará a los pobres;
a los hambrientos colmará de lo necesario y despojará a los ricos.
Él protegerá a su pueblo cumpliendo la promesa de misericordia que dió a nuestros padres.
Lucas 1: 46 – 55
En nombre de la Junta Pastoral Nacional del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos
Copresidentes:
Obispo Marcelo Melani
Diócesis Católica de Neuquén
Pastor Rodolfo R. Reinich Iglesia Evangélica del Río de la Plata
Obispo em. Federico Pagura Iglesia Evangélica Metodista
28 de diciembre de 2004
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